Seguridad en ferris: qué suele fallar y cómo funciona un rescate en el mar
Los accidentes de transporte marítimo de pasajeros comparten causas conocidas. Estas son las más frecuentes y lo que ocurre en las horas siguientes a un aviso.
Cada cierto tiempo un accidente de ferry vuelve a poner el foco sobre la seguridad del transporte marítimo de pasajeros. Los informes de los organismos internacionales llevan años señalando causas que se repiten con notable regularidad.
Las causas más frecuentes
Exceso de carga. Es el factor que aparece en más investigaciones. Un buque cargado por encima de su límite pierde estabilidad, y basta un giro brusco o una ola lateral para que escore sin recuperación.
Carga mal asegurada. Si los vehículos o la mercancía se desplazan en la bodega, el centro de gravedad cambia de golpe. Es una de las situaciones más peligrosas porque ocurre en segundos.
Puertas de proa y compuertas. Una entrada de agua en la cubierta corrida de vehículos genera el efecto de superficie libre: el agua se desplaza con el movimiento del barco y amplifica la inclinación.
Mantenimiento y antigüedad. Muchos buques operan durante décadas y son revendidos a operadores con menos capacidad de mantenimiento.
Qué exige la normativa
El marco internacional es el Convenio SOLAS, que fija requisitos de estabilidad, número de chalecos y balsas, alumbrado de emergencia, formación de la tripulación y sistemas de comunicación. La diferencia entre unos países y otros no suele estar en la norma, sino en la capacidad real de inspección y en el rigor con que se aplica.
Cómo se organiza un rescate
El aviso llega normalmente por radiobaliza o por llamada de socorro a un centro de coordinación de salvamento. Ese centro asume el mando y moviliza los medios disponibles, incluidos los buques mercantes que naveguen en la zona: auxiliar a quien está en peligro en el mar es una obligación legal para cualquier barco.
Los primeros minutos son decisivos. En aguas cálidas una persona con chaleco puede resistir muchas horas; en aguas frías la hipotermia reduce ese margen drásticamente. Por eso la prioridad inicial es siempre localizar y agrupar a los supervivientes antes que cualquier intento de recuperar el buque.
Qué puede hacer el pasajero
Localizar las salidas al embarcar, saber dónde están los chalecos y prestar atención a las instrucciones de seguridad. Parece obvio, pero en las evacuaciones reales la desorientación es uno de los factores que más retrasa la salida.
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